El cierre debería ser un momento de logro, no de estrés.
Cuando compras, vendes o financias una propiedad, el cierre es la etapa final… y la más delicada. Basta un documento incompleto, un error en el Registro o una deuda oculta para retrasar todo el proceso.
Convirtamos el momento de cierre en uno ágil, claro y seguro, protegiendo cada detalle legal y notarial de tu transacción.
— Aponte Morales, Bufete de Abogados

Escrituras incompletas o con errores.
Propiedades con cargas ocultas.
Documentación hipotecaria defectuosa.
Retrasos en Registro de la Propiedad.
Coordinación notarial entre múltiples partes.
Cierres detenidos por trámites contributivos.
La diferencia está en cómo lo hacemos.